Eso sí, si el Puti ha ganado es porque se lo merece. El fútbol es para listos, para buenos y para magos, pero sobretodo es para el que marca goles. El Barcelona ha metido gol y nosotros no. Es una faceta que debemos mejorar, porque el Madrid es el equipo que mas remates efectúa, y sin embargo no es el más goleador del campeonato. Con esto quiero decir que lo de la pegada y todo eso me lo paso por el forro de los huevos.

El planteamiento del míster fue increible. Ni Mourinho ni Hiddink lograron anular a un Barcelona que contaba con numerosas bajas. Hoy, con el Barça con todos sus titulares, Pellegrini ha sabido anular su juego y, por consiguiente, sus ocasiones de gol. Porque el entrenador ha sabido que en cuanto el Barcelona no soba el balón, no tiene recursos para generar ocasiones, por mucho que nos hayan vendido otra moto. El resultado fue que el Madrid dispuso de las ocasiones en la primera parte, incluida una clarísima de Cristiano tras una jugada maravillosa de Kaká. La consigna del Madrid era clara: robar en el centro del campo, con los dos centrocampistas presionando y con los laterales, que jugaban muy arriba, cortando los pases. Atrás Pepe y Albiol guardaban las espaldas por si se escapaba alguno. Una vez que tenían la pelota, la transición era rapídisima, con pases de campo a campo de Xabi y Ramos impresionantes. El Barcelona, al estar en inferiridad en defensa, pese a salir con Sergio y Keita, sufría con la valocidad de Cristiano y Kaká, ya que Higuain no apareció mucho. El único inconveniente del primer tiempo fue la dificultad de sacar el balón desde atrás: el Barcelona lo tenía fácil porque nosostros no presionábamos a sus defensas, ellos en cambio siempre estuvieron presionando muy arriba, y nos crearon algunos problemas.
La segunda parte fue diferente. A nuestros jugadores no se les veia tan frescos, y eso se notó. El cambio de Ibrahimovic por Henry fue clave. Al no estar tan frescos, el Madrid no abarcaba ya tanto espacio, y el Barcelona pudo tener el balón donde hacía daño, en la zona de tres cuartos. En una de estas, por la banda centró Alves, ese jugador tan querido, y remató el sueco. La primera ocasión que tenían iba dentro. ¿No eramos nosotros los de la pegada, decía los sagaces periodistas? La cosa se ponía más engra que el cipote de Lass, porque indudablemente íbamos a dejar espacios atrás al tener que cojer la iniciativa del partido nosotros. Pero en una de estas, Sergio cortaba un balón con la mano y se iba a la calle después de recibir su segunda amarilla. Y aquí es cuando Pellegrini tiró el trabajo bien hecho.
El cambio de Ronaldo por Benzema estaba cantado, Cristiano solo estaba para una hora. Pero el segundo cambio, sacar a Raúl por Arbeloa, no tuvo ningún tipo de sentido. Pellegrini tenía más opciones que las de arrejuntar todos los delanteros que pudiera. Con eso no solo no se habría el campo, sino que encima el Puticlub no sufrió en ningún momento un asedio demasiado importante, tan solo algunos latigazos en jugadas aisladas. Eso sí, algun que otra pudo terminar en gol, pero Piqué, y sobretodo Puyol, lo evitaron taponándo TODO, absolutamente todo. Estuvieron impresionantes, la verdad.
Hay gente que se ha quejado del árbitro. El tio es cierto que estuvo caserillo, sobretodo con el criterio de las amarillas, ya que por una mariconada se la sacó a Arbeloa, mientras que con Keita y Sergio, que estuvieron mucho más violentos, fue más benevolente. El gol puede ser fuera de juego, pero es inapreciable, y en caso de duda se debe de dejar seguir. Como el gol de Benzema el otro día, vamos. Más que el árbitro, hemos tenido mala suerte, y viendo arbitrajes como los del indeseable Medina Cantalejo este arbitraje supo a gloria.
No me quiero explayar mucho más porque si contara cada cosa sobre cada jugador sería eterno. Hablaré más del clásico en relación a los partidos que venimos jugando últimamente en próximas entradas, aquí solo quiero señalar que jugadores como Higuain o Marcelo han estado hoy horribles. Marcelo sobretodo, imaginad que se me había olvidado que jugó. Creo que el partido le vino grande y el chaval se hizo caca al salir al Campo Nuevo. No lo sacrifiquemos, por eso. La base se marcó contra el Getafe y el Peteti, y se ha seguido. Ahora que ningún cabestro se cargue a Pellegrini, y que éste siga esta pauta. Con Guti fuera en enero, Raúl se quedará solo. Y entonces solo le quedará la prensa, que es poderosa, pero cobarde y vendida. Si nos ponemos líderes, y si seguimos así no dudeis en que pasará, Raúl desaparecerá pronto. Hemos perdido una batalla, pero ni siquiera era una batalla clave. La guerra es larga, y esta muy, muy abierta aún.


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